Extraído al mismo tiempo que la destilación del aceite esencial de lavanda, posee sus mismas propiedades. Úsalo en rostro, cuerpo y superficies como antiséptico, cicatrizante y relajante. Restaura tejidos dañados; pieles envejecidas, secas. Alivia infecciones de la piel (herpes, acné, pieles infectadas) y eccemas. Refresca quemaduras y heridas (es un antiscéptico) Alivia infecciones del aparato respiratorio (purifica y desinfecta el ambiente) Aleja mosquitos e insectos (ácaros, piojos, pulgas) Es desodorante, desinfecta cualquier superficie (puedes usarlo en la limpieza casera)
Este producto no es un medicamento. Su uso es responsabilidad de quien lo consume y de quien lo recomienda.