Mi historia

Sé el cambio que quieres ver en el mundo

 

Mahatma Gandhi La vida me llevo por el camino hermoso de la medicina, aquella que se preocupa por la prevención, por el autocuidado y por la sanación integral.

Desde que fui pequeña me apasionaba la medicina y el tema de la salud. A los 5 años le dije a mi papá que quería descubrir la vacuna contra el cáncer. A los 17 años conocí a mi esposo y decidí renunciar a la carrera de medicina que implicaba mucho sacrificio como mujer y madre y decidí formar una familia y estudiar la licenciatura de Nutrición y Ciencia de los Alimentos en la Universidad Iberoamericana.Me casé a los 19 años. Durante la carrera mientras estaba embarazada hice mi servicio social en la Asociación Mexicana de Diabetes. Tuve a mi primera hija Daniela a los 22 años. Me llevaba a Daniela a la Universidad, la mecía en su columpio mientras hacia mis trabajos y llevaba la casa. Terminé la carrera embarazada de cuatas. Mientras, estaba haciendo mi internado en el Hospital Shriners para niños lisiados y quemados y mi tesis basada en un programa sobre obesidad infantil para las enfermeras del hospital. Mi exámen profesional era el 27 de noviembre y el 8 de noviembre se me rompió la fuente a las 3 de la mañana y me fui corriendo al hospital. Tuve césarea de emergencia y mis hijas Karla y Alexa nacieron en la semana 30 del embarazo pesando 1 kilo cada una. Estuvieron internadas en el hospital durante casi dos meses. Mientras, me sacaba la leche, la congelaba, y preparaba mi exámen profesional que era mi terapia en ese momento trágico para no pensar. Mientras ambas bajaban de peso a 800 gramos yo me refugiaba más en mi tesis.

En ese entonces el hospital sólo nos dejaban estar 5 minutos con cada bebé, metiendo las manos dentro de los pequeños hoyos de la cuna de terapia intensiva, les cantaba, ponía música hasta que tuvieran suficiente peso para poderlas cargar. Regresabamos de nuevo por la tarde a repetir el ritual rápido y dificíl. Una noche recibimos una llamada que Karla había tenido un paro respiratorio. Regresamos al hospital y le habían diagósticado con apnea pues no había tenido suficiente tiempo para inyectarme durante el embarazo un medicamento para que maduraran sus pulmones. Karla había nacido con un apgar de 5, que es como reprobado en la escuela. Les costó mucho trabajo sacarla en el parto después de Alexa pues estaba en mis costillas atorada. Karla tuvo muchos problemas al nacer y estuvo intubada, en terapia intensiva con riesgo de quedarse con desprendimiento de retina por el oxígeno. Alexa nació mas chica pero sana, ella solo se fué a la incubadora a engordar. Gracias a que estaba bien alimentada tuve muy buena leche materna y pude darle de comer a varios bebés prematuros de terapia intensiva ya que mis bebés solo tomaban pocas onzas y me sobraba mucha leche, además de que congele varias botellas. Había una bebé que pesó 500 gramos, Maria José, quien tuve la fortuna de darle de mi leche por varios meses.

 Fué un periodo muy dificíl en mi vida, por un lado Daniela sola en casa, viendo nuestro sufrimiento diario, mi exámen profesional que decidí que si no lo llevaba a cabo mientras las niñas estaban en el hospital sería menos probable hacerlo después. La incertidumbre, el miedo, la impotencia…  nos consumían y que salieran sanas del hospital nunca imaginando lo que significa tener bebés prematuras. 

 Nuestro regalo de navidad  fué el 23 de diciembre, día que pude sacar  a mis hijas pesando 2 kilos cada una y con un gorrito hecho de venda.  Las dormí en la misma cuna durante un tiempo. Ambas tomaron medicinas para madurar sus pulmones. Empezaron a crecer pero Alexa tenía un problema de tono muscular.  Se enfermaba mucho, no le gustaba comer, tenía reflujo y tortícolis congenita ya que le costaba muchísimo trabajo sostener su cabeza. Karla tenía lo opuesto, alto tono muscular, rigidez, estrabismo y espacticidad. 

  A los once meses decidí ir a Estados Unidos a ver a una doctora especialista en terapia cráneo-sacro, osteópata debido a que Alexa seguía débil de su cuerpo y en México la habían medicado los neurólogos con Valium para relajar su cuello y querían que le pusiera Botox en su cuello para sostenerlo.

Al llegar a esta clínica le realizaron a mis hijas estudios de sangre para ver qué deficiencias tenían de vitaminas, minerales y grasas buenas así como sus funciones del cuerpo. Les dieron una nueva alimentación, suplementos alimenticios  y  su terapia por 3 semanas seguidas dos veces por semana media hora. A la segunda semana de tratamiento Alexa ya sostenía su cuello y sonreía con un estado de relajación que se me salían las lágrimas de felicidad. 

Al regresar a México ví poco a poco los cambios, y me dí cuenta de la importancia del estado de nutrición en su desarrollo y crecimiento óptimo. Continué con sus terapias de neurodesarrollo que ayudaron a mejorar su proceso de sanación. Los niños prematuros tienen un desarrollo mas lento en muchas áreas. Ningún pediatra en mi época te recomendaba una alimentación especial y omegas para mejorar su desarrollo intelectual, físico y emocional.  

 Los dos primeros años de su vida me dedique de lleno a ir a Cuernavaca y en México a terapias de varios tipos para niños con problemas.  Poco a poco mis hijas llevaban un desarrollo prácticamente normal debido a su dieta, suplementos, terapias y masajes. Al darme cuenta que la nutrición no se reducía a dar dietas para bajar de peso, decidí irme a estudiar con la Dra. que inventó el estudio de sangre BODYBIO que le hice a mis hijas y que era realmente un enfoque nutricional.  

A partir de la experencia de mis hijas  traje este  estudio a México y llevo haciéndolo durante varios años a muchísimos pacientes, desde niños con autismo, déficit de atención, con bajo tono muscular, niños con diferentes síndromes, gente con problemas de fibromialgia, fatiga crónica, esclerosis múltiple y otras enfermedades crónico degenerativas. También para pacientes que buscan la prevención, que están comprometidos con su salud y quieren sentirse mejor.

 A través de los años capacitándome y estudiando he traido varios estudios nuevos que miden inflamación, y también detectan los alimentos que te inflaman, al presentar cierta sensibilidad causandote síntomas como migrañas, cansancio, acidez, dolor , además de estudios que miden diversas rutas metabólicas del cuerpo, estudios genéticos de saliva para saber qué tipo de dieta es la que tu cuerpo necesita, qué vitaminas, minerales y antioxidantes tu cuerpo requiere para estar saludable, así como  poder medir el ritmo de envejecimiento de los telómeros, pedazo de la información genética que determina tu renovación celular.  

Poco a poco me he ido capacitando en el área de Medicina Naturopática.  Tengo un diplomado en Trastornos de la Alimentación, en Adicciones y Alcoholismo así como en Psicología Transpersonal. Tengo una especialidad en Medicina Antiedad Medicina Regenerativa e Integrativa.

Tengo que reconocer que en la licenciatura de Nutrición nos dicen que la dieta cubre con todas las características y que ningún ser humano necesita suplementos, eso es lo que nos enseñaron. Cuando sales y te enfrentas a la vida real no es así: la gente está llena de deficiencias, está cansada, el cabello se le cae, tiene la piel seca, hace demasiado ejercicio o es sedentaria y no cumple con una dieta correcta con adecuados niveles de proteína, y tampoco consume frutas y verduras, ni ingiere ácidos grasos esenciales “omegas” todos los días; unos llevan una cultura light, es decir, todo lo que comen es casi light y no tiene ninguna propiedad nutricional, llevan una dieta que no aporta realmente lo esencial para cubrir sus necesidades energéticas, estructurales y reparativas.

La maravilla es que hoy existen estudios específicos para poder detectar esas deficiencias para no tener que hacer una recomendación general y poder individualizar el tratamiento dependiendo de la edad, sexo, actividad física, estrés, estilo de vida y alimentación.

Lo que sí sabemos hoy es que nuestra dieta está cada día más baja en minerales y en ácidos grasos esenciales. Por ejemplo: los omega porque consumimos poco pescado y, si lo consumimos, está contaminado con mercurio. Las grasas insaturadas son indispensables para el buen funcionamiento nervioso, cardiovascular y cerebral.

Se sabe que nuestro cerebro está formado 60% por grasa y que existe un bajo consumo diario de alimentos sanos e indispensables como lo son las almendras, linaza, chia, el aguacate o el aceite de olivo; pero si comemos todos los días alimentos pro-inflamatorios como papas fritas, pasteles, pan de dulce lleno de grasas saturadas, hidrogenadas y trans, estamos generando enfermedades como aterosclerosis, obesidad, inflamación y otros problemas males que estamos viviendo en México y en todo el mundo.

Estamos viendo deficiencia de ácidos grasos esenciales y cada vez más vemos gente con problemas de hipercolesterolemia, diabetes mellitus, déficit de atención, autismo, así como síntomas de cambios de humor, depresión, mala concentración, eczemas en la piel, etc.

 No existe la cultura de prevención. Llegamos al médico cuando ya nos sentimos mal o ya tenemos alguna enfermedad. Deberíamos de invertir en nuestra salud. Sí estamos dispuestos a gastar dinero en comidas, una buena botella de vino, viajes y cremas y tratamientos caros para vernos más jóvenes pero gastamos poco en lo que concierne lo interno. Las personas se quejan que los estudios son caros, que las vitaminas también pero son incongruentes con la idea que estar sano por fuera es un reflejo que lo que pasa por dentro.   Deberíamos empezar por invertir más en nuestra parte interna.  No sólo en la parte de salud física también en la emocional. Dedicarle tiempo y dinero a la espiritualidad, al crecimiento del ser humano en talleres, cursos, viajes, pláticas y hobbies.

 Soy una ferviente creyente  que lo que ocurre en tu cuerpo es resultado de lo que ocurre en tu mente, somos seres integrales y muchas veces no sabemos canalizar en forma correcta las emociones, el estrés, y lo somatizamos en el cuerpo.  A través de los años me he dado cuenta que a veces quiero sanar y ayudarle al paciente a tener más energía pero resulta que esta persona no es feliz en su trabajo, con su pareja o en alguna área de su vida y el cuerpo rechaza crear energía para ir en destinos o direcciones que nuestro ser se niega, como si hubiera una protección interna que nos impidiera hacernos más daño. Por ésto la importancia del trabajo integral atacando todas las áreas de su vida con un programa integral y sobre todo ayudándole a encontrar un propósito en su vida.

 Sabemos que hoy solo el 30% de las enfermedades son genéticas y el 70% es disparado por nuestro estilo de vida. Como dice un médico ¨Las balas de la pístola son los genes quien dispara el gatillo somos nosotros¨; con ciertos factores como fumar, beber alcohol, no dormir, estrés, malos hábitos de alimentación, malos hábitos de estilo de vida, inflamación, obesidad, factores emocionales y la falta de actividad física.  Nuestro país vive una epidemia de obesidad y diabetes. Cada vez más tenemos gente joven con síndrome metabólico a raiz de nuestros malos  hábitos  que nos estan llevando a enfermedades crónico degenerativas mermando nuestra calidad de vida. Nuestras tierras ya no contienen minerales y vitaminas que nos proven de buena energía y calidad en lo que comemos. Nuestro mundo es más acelerado, estamos viviendo cada día mas estrés , estamos expuestos a más radiación, electromagnetismo, toxinas como las hormonas, medicamentos, los pesticidas, los insecticidas, los metales pesados van dañando nuestro organismo afectando la salud de las células y su membrana. Los alimentos que consumimos estan mas procesados y refinados con poco material de buena calidad que permita a nuestro cuerpo regenerarse, desinflamarse, repararse.

Necesitamos buscar opciones sanas, de mejor calidad, lo más natural posible que nos proveen los bloques para construir y echar andar nuestras funciones y lograr disminuir la inflamación, la oxidación y el envejecimiento prematuro.

La inflamación crónica muchas veces llamada “el enemigo silencioso” se da cuando los procesos pro y anti-inflamatorios no están en equilibrio, por lo que hay inflamación en el cuerpo sin que haya una respuesta contraria que la pueda detener. Muchas veces no sentimos esta inflamación, pero se hace notar mediante síntomas y enfermedades que causa, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, alzheimer, artritis, y obesidad entre otros. Y entre más inflamación tenga el cuerpo produce más sustancias inflamatorias como una respuesta de protección.  Mi rol como nutrióloga es detener y revertir la inflamación mediante un estilo de vida antiinflamatorio con suplementos, dieta, medicina regenerativa y otras herramientas.

La obesidad juega un papel importante en el proceso de inflamación. Existen ciertos alimentos como los carbohidratos procesados y las grasas trans que promueven la inflamación crónica, que puede provocar comer mas de lo normal y por lo tanto tener una ganancia de peso resultando en obesidad, resistencia a la insulina y en casos extremos diabetes.

Los factores de riesgo de inflamación crónico son:

-          La edad: mientras pasan los años tendemos a tener una mayor respuesta inflamatoria.

-          Malos hábitos: el cigarro genera la producción de sustancias pro-inflamatorias.

-          Sueño: las personas que no tienen suficiente sueño tienen mayores niveles de sustancias pro-inflamatorias

-          Estrés: el estrés crónico aumenta los niveles de inflamación

-          Obesidad: el sobrepeso lleva a una inflamación crónica porque las células de grasa producen y liberas sustancias pro-inflamatorias.

-          Dieta: lo que comes es muy importante para evitar la inflamación.

 

Estas son algunas de las enfermedades relacionadas con la inflamación crónica

 

-          Alzheimer

-          Artritis

-          Enfermedades auto-inmunes

-          Cáncer

-          Enfermedades cardiovasculares

-          Enfermedades del riñón

-          Depresión

-          Obesidad

-          Parkinson

 

Los ácidos grasos juegan un papel importante en el estado de inflamación del cuerpo. El omega-3 y omega-6 son esenciales, lo que significa que nuestro cuerpo no puede producirlos por si sólo, sino que tenemos que obtenerlos de la dieta. El problema con ésto es que hoy en día la dieta que llevamos es alta en omega-6 que son los ácidos grasos que causan inflamación y baja en omega-3 que son los que combaten la inflamación, no hay un equilibrio. Los omega-6 provienen de los aceites refinados provenientes de los granos y las semillas, son los mas utilizados por la industria de alimentos y al mismo tiempo no se obtienen suficientes omega-3 que vienen de pescados de agua fría como el salmón, las sardinas, arenque, bacalao, así como de la linaza, chia, aguacate, aceite de oliva, de coco, almendras, semillas de girasol, pistaches y las nueces.

 

También se ha visto que el índice glicémico aumenta la inflamación, ya que los niveles de azúcar muy altos en sangre provocan la liberación de sustancias pro-inflamatorias. El azúcar alimenta la inflamación. La peor forma de azúcar: Jarabe de maíz de alta fructosa (lea los ingredientes!) Al estimular la producción de insulina produce hormonas conocidas como prostaglandinas proinflamatorias. Los alimentos de alto índice glucémico son proinflamatorios.

 

Ciertas grasas son proinflamatorias dependiendo de su calidad. Grasas animales encontrada en lácteos, carne roja, ciertas grasas vegetales como aceite de palma, margarina, manteca vegetal y las grasas trans presentes en alimentos procesados, industrializados, pasteles, helados, galletas, postres y alimentos chatarra son altamente inflamatorios.

 

Aceites vegetales: Tales como maravilla, soya, maíz, algodón.

Contienen un exceso de omega 6 y muy poco omega 3, ese desequilibrio es el que produce estados inflamatorios.

 

Grasas Trans: Encontrados en aceites hidrogenados, margarinas, mantecas vegetales, frituras, comidas rápidas, etc.

Desequilibran los niveles de colesterol, e inciden en enfermedades degenerativas, resistencia a la insulina y obesidad.

 

Lácteos: Un gran porcentaje de la población mundial no es capaz de digerir bien los lácteos, la leche puede provocar estados inflamatorios que se relacionan con molestias estomacales, hinchazón, estreñimiento, diarrea, enfermedades respiratorias (ej; asma) y cutáneas. Cabe mencionar que los lácteos comerciales que han sido pasteurizados y homogenizados son los mas alergénicos ya que no poseen la enzima lactasa la cual es capaz de digerir la lactosa. La mejor alternativa es su versión fermentada como el kéfir, yogurt y algunos quesos maduros.

 

Carnes de engorde: Con esto me refiero a las carnes provenientes de animales que han sido alimentados con granos como el maíz y soya, una dieta con exceso de omega 6 y pobre en omega 3, lo cual da como resultado una carne rica en grasas saturadas que provocan inflamación, a diferencia de los alimentados con pasto los cuales contienen un balance ideal de omega 6 a omega 3. A esto hay que sumarles los antibióticos, hormonas y pesticidas a los que son expuestos.

 

Carnes procesadas: En esta categoría entran todas las carnes que han sido sometidas a procesos de conservación, como los embutidos. Contiene gran cantidad de preservantes y aditivos como los nitritos, los cuales se relacionan a procesos inflamatorios.

 

Alcohol: Su exceso produce inflamación especialmente en órganos como la laringe, esófago e hígado (nuestro órgano desintoxicador por excelencia, cuídelo).

 

Cereales refinados: La mayoría de las personas hace uso excesivo de estos productos. ¿Dónde se encuentran?.En casi todo..pan, pastas, galletas, arroz, etc.

Su consumo en exceso provoca deficiencias de vitaminas del complejo b (necesarias para metabolizar estos carbohidratos) y sobretodo porque la cantidad de gluten que contienen es superior a la que podemos digerir, provocando inflamación en el sistema gastrointestinal provocando así una mala absorción de nutrientes, lo que genera a su vez otras complicaciones en el organismo.

 

-Aditivos y ciertos conservadores : Se ha demostrado que disparan estados inflamatorios que inciden en enfermedades como la artritis reumatoide. Estos se encuentran en gran parte de los productos procesados y envasados.

 

FACTORES QUE DISMINUYEN INFLAMACIÓN

  • Buenos hábitos en tu estilo de vida como ejercicio en forma regular
  • No fumar
  • Eliminar la carga tóxica ambiental
  • Mantener tu peso ideal
  • Minimizar estrés
  • Una dieta alta en antioxidantes
  • Suplementos antiinflamatorios en especial la  vitamina D3, el cúrcuma y el omega 3.

 

 

TU ALIMENTACIÓN DIARIA.

 

 

En mi alimentación diaria procuro consumir  ciertos alimentos que son antiinflamatorios como el curry, jengibre, chile, piña, ajo y cebolla, que contienen fitoquímicos que tienen acciones antiinflamatorias importantes.

 

Los antioxidantes estan presentes en las frutas y verduras, principalmente en el jitomate, brocoli, coliflor, coles de brusela, pimiento, col rizada, frambuesas, moras, granada, y cítricos, que neutralizan los radicales libres previniendo estrés oxidativo, además de combatir y prevenir inflamación sistémica.

 

Me gusta consumir una dieta rica en grasas insaturadas que evite la inflamación con alimentos como el aguacate,  aceite de oliva, de semilla de uva, de aguacate, oléico, linaza, nueces almendras, semillas de girasol, pepitas, pistaches, aceitunas, pescados de agua fría como sardinas, macarela, arenque y salmón salvaje. 

 

La salud intestinal es otra área importante en mi enfoque como nutrióloga, ya que el segundo cerebro se conoce como el intestino. La salud de éste órgano tiene repercusiones en las demás áreas del cuerpo, incluso el 95% de la serotonina, que es el neurotransmisor de la felicidad, se produce en el intestino.

 

 Si el colon o el intestino no está sano, el resto del cuerpo tampoco lo estará. Las alergias alimenticias, cándida, parásitos, o cualquier cosa que pueda ocasionar que la membrana del intestino este inflamada y debe ser tratado. De otra forma puede ocasionar intestino permable el cual es responsible de muchas enfermedades autoinmunes como lupus, tiroiditis, arthritis reumatoide, alergias, esclerosis m últiple, fibromialgia, fatiga crónica etc.

 

Una vez que el intestino esta en fuego o inflamado este podrà dejar pasar partículas de los alimento y toxinas que se colarán y penetraràn al torrente sanguíneo causando que las defensas de nuestro cuerpo produzcan anticuerpos causando alergias y daño,

inflamando y destruyendo las membranes del tracto digestivo y resultando en malabsorción, deficiencias de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. Uno de los suplementos que tomo todos los días y recomiendo a mis pacientes es la flora intestinal ya que ayuda a regenerar el intestino, mejorando su función, absorción y tránsito.

 

 

La salud mente cuerpo es un concepto nuevo que esta tomando mucho auge porque somos seres psico-bio-sociales y lo que afecta a un área afecta la otra.

 

Como nutrióloga trato de ser congruente con lo que pienso y siento. Me considero muy equilibrada y me gusta disfrutar de los placeres de la vida como un buen tequila, un café, chocolate amargo y ciertos postres en especial con chocolate.

 

  Me levanto diario temprano  y procuro tomar un vaso de agua tibia con medio limón en ayunas con mi flora. Hago ejercicio 3 a 4 veces por semana, me gusta hacer yoga, trx, entrenamiento de pesas, pilates y baile. Trato de rotar el ejercicio para no aburrirme y trabajar las tres áreas que considero importantes en el ejercicio: cardiovascular para quemar calorías y mejorar la salud cardiovascular, estiramiento para cuidar mi espalda, hombros y eliminar tensión y resistencia para cuidar mis huesos, mis hormonas sexuales y construir músculo.

 

En el camino a trabajar me tomo mi licuado de proteína vegetal que contiene maca que es un adaptógeno peruano que ayuda a subir músculo, testosterona y energía. También contiene l-glutamina para la salud de mi intestino y chia o linaza que son fuentes ricas en omegas.

 

Llegando a trabajar si me da tiempo entre pacientes me tomo una agua de coco orgánica rica en ácido láurico bueno para mi salud cerebral , unos rollitos de pavo, un puño de nueces o almendras con frutos secos llamados gojis, goldenberries y mulberries que son altas en antioxidantes o verduras crudas con limón y tajín.

 

Como pollo y pescado. Desde los 12 años que no como carne roja. Entre semana me alimento de mucha quinoa, ensaladas con granada, aguacate, palmitos, semillas, arroz integral y muchas verduras. En la tarde si me da ansiedad como otro puño de semillas, algo dulce como dátiles o chabacanos y el fin de semana chocolate amargo. Entre semana me desinflamo. El único lácteo que procuro comer es el queso de cabra. Soy intolerante a los lácteos. El fin de semana me inflamo, trato de evitar el gluten y los lácteos pero me encanta comer sushi. Tomó mi tequila, vodka o vino tinto y algún postre de chocolate. En alguna época tuve adicción a la nutela, pero el chocolate sigue siendo mi debilidad.

 

Pienso en las siguientes reglas de oro para cuidar mi cerebro que considero uno de los órganos mas importantes que debemos cuidar para envejecer y vivir saludablemente. Con la edad he mejorado mi memoria, mi atención y concentración a través de mi dieta, suplementos, ejercicio, seguir estudiando, y nuevas habilidades que sigo desarrollando en mi trabajo.

 

Hoy se sabe que el envejecimiento es una enfermedad y se puede envejecer con dignidad no sólo viviendo más años, sino dándole  vida a estos años.

 

 

Regla número 1: Cuido mis relaciones sociales  conexiones con amigos, familiares y pacientes que ayudan a que mi cerebro se mantenga sano. Estar con gente que me nutra me ayuda a mi proceso de longevidad y salud mental.

 

Regla número 2: Procuro comer 5 veces al día proteína y grasas de buena calidad llenas de omegas.

 

Regla número 3: Cuido mejorar mi estado de ánimo, con mucha motivación, me gustan los retos, trabajar mi creatividad, inventar proyectos nuevos,  enseñar, motivar y cuidar a mi equipo de trabajo.

 

Regla número 4: Honro mi espiritualidad, de vez en cuando voy a caminar al bosque, escribo, medito y hago ejercicios de atención y respiración.

 

Regla número 5: Todos los dias saco mi caja grande de vitaminas ( todos se burlan del tamaño), y me tomo por lo menos 20 cáspulas en la mañana y 5 por la noche antes de dormir. Esto es un hábito desde hace muchos años y cada día agrego algo nuevo, pruebo y vario para poder recomendar a mis pacientes. Además de que me gusta escuchar mi intuición y por épocas escucho lo que me pide mi cuerpo.

 

Regla número 6: Me gusta comer comida orgánica aunque considero que en México es cara y limitada, me gustaría tener mas opciones.

 

Regla número 7: Me encanta comer mis superfoods o superalimentos que me llenan de energía, me quitan la ansiedad por algo dulce y me hacen sentir bien como el coco, agua de coco, cocoa orgánica, todas las frutas secas en especial las gojis que son tipo frambuesas tailandesas llenas de antioxidantes con nuez de la india, cuadritos de cacao con semillas y dátil, espirulina, clorofila, mi jugo verde todas las mañanas con col rizada, y eso que no perdono que es mi té verde o un cafécito turco o capuchino de leche de soya o de almendra recién hecho llegando a mi oficina.

 

De repente me vuelvo mas fanática y hago mis dietas de detoxificación con mi jugo de wheatgrass o pasto orgánico, dejo el alcohol, el café y me pongo unos sueros de vitaminas, minerales, antioxidantes, ozono y me siento de maravilla.

 

Regla número 8: Me gusta meterme al sauna 2 veces por semana para sudar las toxinas, los metales pesados del atún y salmón así como del medio ambiente. Los fines de semana que tengo mas tiempo me pongo un enema de café para sacar toxinas de mi intestino y ayudar a mi hígado a liberar la carga tóxica. 

 

Regla número 9: Trato de dormir al menos 6 a 7 hrs diario profundas, un sueño reparativo con la ayuda de melatonina o 5htp.

 

Regla número 10:  Me gusta el ejercicio y a veces me gustaría tener mas tiempo para hacer más horas.  El día que hago ejercicio soy mejor persona, mejor profesionista, de mejor humor, energía y atención. Hay una frase que me encanta ¨NO TENGO TIEMPO DE NO TENER TIEMPO DE HACER EJERCICIO¨. O sea hay que buscarnos el tiempo y ponerlo como prioridad en nuestra lista de salud y bienestar. Al menos tres veces por semana dedicarle a nuestro cuerpo, que es el templo de nuestra salud.

 

Gracias a que en mi oficina tengo varios médicos especializados, cuando tengo tiempo me pongo mi terapia neural que es vitamina B12, con un analgésico natural procaína en los puntos de acupuntura para liberar estrés y sentirme fuerte así como algún suero de antioxidantes.

 

Considero que no puedo recomendar a mis pacientes nada de lo que yo no haya probado, así que soy mi propio conejillo de indias.  Claro, con moderación, precaución y estudios de sangre que me realizo cada seis meses, para conocer mi estatus nutricional y médico. Me apasiona mi trabajo, guiar a la gente a recuperar su intuición en cuanto a que deben comer, qué suplementos están deficientes y como cuidar su salud.  La mujer tiene un rol muy importante, somos los pilares de la transmisión de salud en el hogar, somos el ejemplo de nuestros hijos, amigos y pacientes.  Como nutrióloga tenemos una misión importante, que  es hacer lo que enseñamos a nuestros pacientes. La mujer hoy necesita cuidar su cuerpo, su cerebro, ya que ahora ocupamos muchos roles en el hogar, como profesionistas, hijas, amigas, empleadas, directoras, cada día conquistando nuevos retos, compromisos y sueños. Por esta razón es fundamental cuidarnos y cuestionarnos todos los días ¿Cómo quiero envejecer? ¿Lo que estoy comiendo me ayuda a cuidar mi cerebro, a reparar y construir mi cuerpo? ¿Lo que estoy haciendo me ayuda a mantenerme sana y a acumular una reserva de vitaminas y minerales para mi vejez? ¿Mi forma de pensar y actitud ante la vida me ayuda a cuidar mi mente y mis emociones?¿Lo que estoy haciendo me desinflama o me inflama?¿Me regenera o me degenera?  Estas preguntas son clave para saber si estamos en el camino correcto hacia un buen envejecimiento con dignidad, salud, autosuficiencia e independencia. Quiero vivir muchos años y envejecer sin depender de otros. Evitar ser una carga para los que me rodean y poder bucear, viajar, sorprendiéndome y estimulándome así como seguir aprendiendo muchos años más. Hoy vivimos muchos años más y debemos decidir cómo queremos envejecer.

 

Como mujer empresaria, esposa y madre de tres hijas, pilar de un hogar, he visto lo difícil que es  aceptar este tipo de medicina por la medicina convencional, la industria farmaceútica y que he vivido muchas adversidades siempre luchando en lo que creo, y con el fin último de beneficiar a la gente con una vida mas plena y saludable.  Uno de mis módelos a seguir que ha  trascendido barreras raciales y de género, y que una vez hecho esto ha consagrado su vida  en beneficio de sus semejantes ayudando a niños con sida, fundaciones de ayuda humanitaria y difundiendo cultura y ayudando a la autoestima de la mujer es Oprah Winfrey.  La considero una guerrera que ha sabido tomar las oportunidades que la vida le ha brindado y como dice el dicho ¨le dieron limones e hizo limonada¨.

 

Soy una mujer muy consciente y trato de identificar los factores que me generan estrés. Hago una lista con todas las actividades que tengo y elimino las que mas me estresen.  Y les doy prioridad y estructura. Me tengo que organizar para lograr que me de tiempo de todo lo que tengo que hacer, llevar una casa, una familia, una empresa y darme tiempo para mí que me es sumamente importante.

Hoy he  decidido eliminar compromisos innecesarios: Todos tenemos compromisos en nuestras vidas, empezando por el trabajo, luego los hijos, la esposa(o) y la familia entre otras. Elimino todos los que más me estresen.

La desorganización me estresa en términos visuales y me impide buscar las cosas que necesito. Me falta orden y estructura.  Procuro tomarme el tiempo que necesito para organizar mis pendientes empezando por mi escritorio de trabajo y papeles en casa así como mis cajones, que si me muero me daría mucha vergüenza que lo encuentren en ese estado.

Soy una mujer muy puntual gracias a mi papá: Llegar tarde siempre nos estresa. Todos tenemos que correr para estar listos, nos apresuramos para llegar, y el estrés todo el tiempo nos hace vernos mal. Aprendí el hábito de ser tempranera.. Hago un esfuerzo consciente para empezar a prepararme antes, y para salir más temprano y presentarme 10 minutos más temprano cada vez. 

He aprendido a soltar el control: Sé que a veces me gustaría controlar todo en esta vida, pero  actuando de esta manera seguro me estreso más. He aprendido a dejar ir, aceptar la forma en que otras personas hacen las cosas, delegar y acepta lo que ocurre en diferentes situaciones.   Aprender a dejar ir  nuestra necesidad de controlar a los demás y las situaciones que nos rodea es un paso importante hacia la eliminación del estrés.

Soy mala para las Tareas Múltiples: Tener muchas tareas al mismo tiempo puede parecer productivo en un principio pero en realidad me estresa porque me impide terminar una tarea para empezar otra.  Además soy como hombre, solo puedo hacer una cosa a la vez.

Cuido reducir el agotamiento: Tengo muchas actividades que me agotan y sin embargo hay algunas que  no tienen tanta importancia. He tratado de disminuir esas actividades de mi  vida y cuidar mi dieta, mis niveles de energía, escuchar mas mi cuerpo y no exigirme tanto.

Un tema importante para mí es bajar mi velocidad: Hablo demasiado rápido, como rápido y la mayoría de las cosas las hago rápidas.  En vez de apurarme he  aprendido a tomármela más leve. Disfrutar mis comidas, las personas que me rodean y la naturaleza. Estar mas en el presente, en el aquí y en el ahora.  Estar atenta a mis señales internas de hambre y saciedad. A escuchar más y hablar menos.

Ayudar a otros y Ser agradecida: Me siento agradecida por el rol que juego como guía de mis pacientes y amigos, me siento muy afortunada de la confianza que la gente deposita en mí. El poder aprender a ser más compasiva hacia las personas que encuentro en mi camino, no sólo me da una sensación de mucha plenitud y me ayuda a ser mejor ser humano cada día.  

No existen alimentos milagro. Necesitamos una dieta más sana, que incluya los alimentos funcionales que no sólo permitan que el organismo funcione adecuadamente, sino también influyan en la salud, bienestar, vitalidad y longevidad. Por esto es tan importante fomentar una buena alimentación y que se convierta en un estilo de vida PERMANENTE.

 

Hoy como fundadora de dos clínicas Salud Integral de Ser y Bienesta Medical Center, estoy consciente de la importancia de cuidar nuestra salud todos los días y envejecer con dignidad como dice el dicho ¨No son los años que le pones a tu vida sino la vida que le das a tus años¨ Abraham Lincoln¨.

 

Como mujer y madre mexicana tengo una responsabilidad de compartir mis experiencias y conocimientos con mis pacientes y con México.